Una lámpara rota que nos hemos encontrado en
la basura la hemos transformado en nuestra mascota.


El TALLER es un lugar de investigación, un “laboratorio del arte”, donde l@s niñ@s tienen la posibilidad de ser auténticos, de pensar y actuar por sí mismos, de expresar sus sentimientos y emociones dándoles una forma artística...,pueden imaginar, dibujar, pintar, recortar, modelar, construir, jugar,...en un ambiente que favorece la inventiva y la exploración contando con el material artístico y de reciclaje adecuados para realizar sus creaciones.
Cada uno tiene su propia forma de acercarse y descubrir el mundo. Así pues el TALLER se limita a dar visibilidad a los procesos de aprendizaje, a reflejar ésas diferentes visiones que los niñ@s perciben del mundo. En el TALLER y a través de diferentes y muy diversos temas a explorar, siempre guiados por su curiosidad, pueden poner manos a la obra en la expresión de los 100 lenguajes de la niño, a los que se refiere Loris Malaguzzi, y lograr así aprendizajes significativos que surgen a raíz de exploraciones, de materiales diversos, de elementos que les permitan seguir jugando, alimentando su creatividad, disfrutando el proceso y sorprendiéndose con sus descubrimientos.
Se puede pintar de todo y se puede construir cualquier cosa. Son los propios materiales los que nos van a dar las pistas acerca de qué es lo que podemos hacer, por eso es importante disponer de gran variedad de ellos. La presentación intencional y estéticamente atractiva de los materiales, motiva e impulsa a que los niñ@s contacten con sus sentimientos, pensamientos y finalmente, con su deseo de crear y de apropiarse de la realidad.
Deseamos que puedan ser ell@s mism@s, que puedan crear a partir de quienes son, y no de quienes queremos que sean, para que puedan ser en el futuro adultos sensibles, capaces de entender el mundo en el cual viven y puedan cuestionarse su realidad.
Los resultados artísticos como podéis ver, no dejan indiferente, pues van más allá de nuestro entendimiento, son capaces de sorprendernos y mostrarnos la realidad de manera distinta, dotándola de un nuevo significado. Pueden gustarnos más o menos, podemos entenderlos o no, da igual, lo que importa es que provienen de las mismas experiencias de los niñ@s, de sus emociones y sentimientos.
Un niño creativo es un niño feliz!